Por primera vez contemplamos un método terapéutico que facilita el acceso a la información de los distintos estados condicionados del Alma lo que hace “trascendente” a este sistema.

Ahora voy a dar significado a esta palabra, “trascendente”, pues necesita ser explicada para que no cree confusión dentro de nuestro trabajo. El significado de esta palabra, que he estado utilizando muchísimo en mis textos, cursos, charlas,etc. debe descubrirse a través del dialogo interior, pues desde la mente esta palabra significaría sólo un concepto. Por ejemplo “después de aquello mi vida cambió” “sin experiencia no hay cambio” Sin embargo lo que produce “trascendencia” es aquello que va más allá del hecho, es decir quién o aquello qué produjo que ese hecho se hiciera real.

La Luz del Alma da forma a la vida. De forma global se habla del Alma como una energía, concepto que dependerá de quien mida , o con qué aparato puede medirse ese campo energético, sin embargo hemos de ir mas allá, hacia el interior de los campos de energía que llevan impresa esa palabra. Al contemplar el campo de energía que llamamos Alma, sabemos que el Alma tiene identidad propia para todos nosotros, no solo para quienes tienen ciertos tipos de filosofías en las que se la contempla.

Todo cuanto vivimos queda impreso en forma de memoria, también sucede lo mismo en el Alma, que está viva al igual que viva es su identidad, su gen. Así que un Alma viva también ha de experimentar evolución, pues en esa evolución “trascenderá” esa identidad a la vida.

Hay una matriz que interconecta todos esos campos de Luz y los unifica, con los campos energéticos formando un cuerpo de Luz completo, que alimenta cada célula. Podemos decir que el Alma tiene un programa genético un ADN cuya transmisión evolutiva hace de la vida del Alma un Alma en la materia. En la investigación de ese campo de Luz he conocido que el Alma va completándose en la medida que va integrando mas Luz. Los niveles son 23, y desde el nivel 16 Alma y Espíritu permanecen unidos o fusionados a otros campos de luz completos ya o que son comunes a ambos. Dentro de esos niveles hay lo que yo llamo campos base en los que el Alma permanece a la espera de poder integrar mas luz, es decir “trascender”.

Nada queda separado de ella. Cada una de las cualidades que las Esencias Triunidad® poseen se integran en el Alma unificándola al propósito de la vida. El Ser humano que vive el Propósito de la vida plena, se Auto- realiza creativamente en libertad.

El Método de Unidad Esencial® ofrece la posibilidad de poder trabajar los estados condicionados del Alma, y repararlos, reestructurando el cuerpo de Luz con las Esencias Triunidad® .

 

Carmen Romanelli